miércoles, 30 de noviembre de 2011

Ella, la persona más grande que puedas conocer. Ella tiene nombre; se llama Leyre.
Afortunadamente te conocí un unodeagostodeldosmildiez ha sido más de un año junto a tÍ, desde un primer momento supe que podríamos llevar nuestra amistad muy alto, y hasta ahora así está siendo.
Siempre estás ahí para todo, para lo bueno y para lo malo. Me escuchas, me ayudas, me das consejos, haces todo lo que puedes y más por verme feliz, y eso es muy difícil de agradecer. Sé que la distancia es el único impedimento que tenemos para vernos, y que cada día que pasa se me hace eterno pensando en cuando te volveré a ver. Pero a pesar de todo, sigo esperándolo como una niña cuando va a abrir un regalo. Eres increíble, me lo paso genial contigo, te quiero tanto como a la hermana que siempre quise tener, lo eres todo tía.
Espero que nuestra amistad dure para siempre, y sé que así va a ser, y que cuando menos lo esperemos, nos volveremos a ver para revivir las risas, los cotilleos, las noches de fiesta, los buenos momentos…
No puedo seguir escribiendo mas, porque aunque parezca una tontería, me saltan las lagrimas :(
Gracias de nuevo por todo, me tienes aquí para lo que sea, te debo muchísimo:)
teeequierooomuchiisiimooomiviidaaaLL)
irati♥

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El amor nos vuelves ciegos, y por causa de él podemos cometer muchas pero muchas tonterías, sin embargo, ¿Será correcto invocar al amor para defender nuestros errores? ¿Cuántas malas decisiones podemos justificar diciendo “es que estaba enamorado”?
A veces, cuando no encontramos salida a nuestros problemas, recurrimos a lo más fácil que tenemos en ese momento; a lo que sentimos, al amor.
Pero, ¿Hacemos bien en echarle la culpa a nuestro corazón? ¿O simplemente queremos buscar la salida más fácil a todos los conflictos que nos envuelven en tanta desesperación?
En muchas ocasiones, nos dejamos llevar por eso. Por lo más fácil, haciendo caso al corazón. No nos paramos a pensar en lo que nuestra cabeza nos dice, cosas conscientes, coherentes, con sentido. Nos dejamos llevar, somos libres, hasta que nos damos de frente con la realidad. Y nos paramos a pensar en lo que la gente nos decía; “sé consciente, no te dejes llevar por los impulsos…” Y en tu mero silencio tan angustioso empiezas a reflexionar, empiezas a escribir tus pensamientos, tu manera de ver la vida, tus sensaciones; crees que después de todo esto estás sola, en la soledad.
Sientes que casi se te apaga la luz, que llegaste a ser sólo el eco de una voz que un día brilló. Pero un día, renació la esperanza, la luz volvió a brillar y te diste cuenta que estaba ahí gritando sin miedo que aún creía en ti, y hoy por él y por ti estás aquí, con más fuerzas, sin miedo, con tu himno al amor, a los corazones rotos que van juntando pedacitos…
Y sientes que todo vuelve a ser como antes, bonito, todo de color rosa, en el mundo perfecto que sólo existen dos personas: Tú y Él, vuelves a cometer los mismos errores, echando la culpa diciendo que volvías a estar enamorada. 
irati