jueves, 5 de enero de 2012

04-01-2011. Un año.
Parece increible que rápido pasa el tiempo. Siento como si hubiese sido ayer el día que te conocí.
Una tarde fría de invierno gracias al destino que hizo que nuestros caminos se cruzasen por primera vez.
Son simplemente recuerdos que añoro pero que recordarlos además de sentir tristeza me alegran por nuestros buenos momentos vividos el uno con el otro.
-Recuerdo como hablamos la primera vez por telefono, cuando nos hicistes recorrer medio Bilbao porque ella y tú queríais probar algo nuevo juntos. Pero por casualidades de la vida, no fue así y los que ibamos a empezar a probar algo nuevo eramos tú y yo.
-Recuerdo cuando te agregué y la conversacíon que empezamos por teléfono acabó en algo más que un simple adios.
-Recuerdo como nos tirabamos horas y horas hablando, cuando haciamos lo posible y lo imposible por tener una tarde agradable de largas conversaciones; tardes de domingos mientras que fuera la lluvia caía.
-Recuerdo aquel día cuando quisiste demostrarme lo que empezabas a sentir por mi en vez de entenderlo, cómo tuvimos un mal entendido que nos hizo distanciarnos durante bastantes meses.
-Recuerdo aquella tarde; el 30 de julio del dos mil once, en la que estaba yo con una amiga y empezamos a hablar de nuevo con una conversación mas fluída. Esa misma tarde que decidimos quedar para vernos. Aquel parque, aquellos columpios que hicieron el principio de muchos otros dias.
-Recuerdo al día siguiente cuando te volví a ver la tarde perfecta que pasamos también en el parque. Comiendo nuestras palomitas de colores rodeados de pájaros, que hizo que sintiesemos algo más que la tarde anterior.
-Recuerdo cuando fuimos a Ariz, que como de costumbre pasamos la tarde en un parque tambien comiendo palomitas de colores, mendigando por la calle, tú y yo en los columpios...
-Recuerdo tambien el día que fuimos a las fiestas de Portugalete, el último día que pasamos juntos antes de marcharme yo de vacaciones; el 14 de agosto del dosmil once. Esa tarde sabías que había una segunda persona que ocupaba parte de mi corazón, una persona que poco a poco fue complicando e interponiendose entre nosotros. Recuerdo como esa tarde apesar de todo, seguimos dejando volar nuestros sentimientos y cómo esa misma noche me enviaste un mensaje diciendome que apesar de que llevabamos pocas horas sin vernos ya me echabas de menos y que no te olvidase las dos semanas que iba a estar fuera. Sin olvidar cuando quisiste venir un día hasta donde yo estaba para demostrarme que me querías y no perderme.
-Recuerdo el primer día que volvímos a quedar después de venir yo de vacaciones. La conversación que tuvimos antes de vernos, la tarde increíble que pasé a tú lado, y sin olvidarnos del peluche de la Pitufina y del algodón de azúcar.
-Recuerdo aquella tarde divertida de domingo que pasamos; el 11 de septiembre del dos mil once. En los Sales, los cuatro. Haciendo locuras sin prejuicios y sin miedo a lo que dirán. Aquellos regalices que me hicieron sentirte más cerca aun. Tambien cómo a la mañana siguiente ni corta ni perezosa a pesar de que tenías novia, fuí a buscarte a tu casa. Fué la primera mañana de muchas otras, y cómo fuí también ese día a tu colegio y sin pensarnoslo dos veces nos fuimos juntos.
-Recuerdo cómo casi todas las tardes quedabamos los dos. Aquellas tardes que los dos sentíamos mucho e hicieron pasarnos muy buenos ratos y junto a eso cómo me llamabas todas las noche y nos tirabamos horas hablando.
-Todavía conservo aquel papel que me tiraste desde tú ventana; un simple papel que ponía "Idiota TeQuiero" y seguidamente bajaste a darme un beso.
-Recuerdo cómo una noche me enviaste un mensaje diciendome que me querías, que era lo más importante para tí. Que lo estabas pasando muy mal porque estaba la otra persona en mí, diciendome además que me decidiese por tí.
-Y seguidamente recuerdo aquella noche que me llamaste mientras que estabas hablando con tu novia y me dijíste que la ibas a dejar por mí, que no podías seguir con esa mentira sabiendo que a la que querías era a mí.
-Recuerdo con mala gana aquel 26 de octubre del dos mil once, cuando me dijiste que ya no podíamos seguir con lo nuestro, que estabas sufriendo mucho porque no me decidía y me dijiste que me olvidase de tí, que no querías saber nada más de mí. Fue al de poco tiempo desde ese día en el que me dí cuenta que te quería más de lo que me podía imaginar. Y empecé a luchar por tí, por recuperarte. Pero no fue facil. La que lo estaba pasando muy mal entonces era yo. Mi vida dió un giro de 180 grados y desde ese día no volví a ser feliz en las siguientes largas e interminables semanas.
-Recuerdo cómo a base de seguir luchando e insistiendo volvíste a mí. En día 15, una tarde de diciembre. Siempre tendré ese día guardado para siempre. Fue el mejor día que tuve después de lo que nos pasó dos meses atrás. Me volvíste a sacar una sonrisa, ha hacerme feliz. Ese sábado también lo recordaré. Una buena tarde.
Pero desgraciadamente no duró mucho la magía. Las cosas han cambiado, ya nada es como queremos. Ni por tu parte ni por la mía.
Sólo deseaba que pudiese empezar el 2012 de una forma distinta. Esa forma es conseguir hacer que pueda decir durante muchos años más ese "Recuerdo..." y hasta ahora es lo que estoy haciendo, empezando este nuevo año junto a ti de una manera u otra. Sigo intentandolo, y aunque acaba de empezar el año, ya puedo empezarlo con un "Recuerdo aquel día de año nuevo cuando quedamos que lo pasamos en el cine, aquella tarde que con pequeñas cosas surgieron cosas más grandes"
Y finalmente, hoy 4 de enero del 2012, un año después de empezar con el primer recuerdo, aquí estoy yo en mi cuarto tumbada escribiendo las últimas palabras que no recuerdo porque estan en mi presente; necesito volverte a tener porque TeQuiero

#pitufitoviolador
Irati

No hay comentarios:

Publicar un comentario